Entrar en el cerebro vivo con un microscopio óptico normal es imposible, lo que impide visualizar el funcionamiento de las neuronas. Científicos de la Universidad de Stanford han puesto a punto ahora un nuevo método que no sólo deja adentrarse en el cerebro para estudiar las neuronas sino que también permite observarlas siempre que se quiera durante meses.
Hasta ahora se había conseguido con microinstrumentos ópticos tomar instantáneas de células en el interior del cerebro, pero no seguir la evolución que conllevan el envejecimiento y las enfermedades.