Más allá de los encontronazos entre el alto liderato del Gobierno en torno a la forma de recaudar más de $1,400 millones en contribuciones para el próximo año fiscal, está el hecho de que no se pueden realizar recortes adicionales al presupuesto sin afectar servicios esenciales.
La situación fiscal de Puerto Rico es más precaria que la que contempla el propio documento del presupuesto que el gobernador Alejandro García Padilla presentó ante la Legislatura. Y pese a las alegaciones oficiales de un presupuesto balanceado, el Gobierno cargará el próximo año fiscal